En 2019 CaixaBank dotó a Neo, su asistente virtual, de una nueva funcionalidad pionera: la posibilidad de interactuar con él mediante el habla.
Esta nueva herramienta, bautizada como voice banking, permite a los clientes manejar sus finanzas personales y resolver cualquier duda simplemente con la voz.
El reto consistía en traducir una funcionalidad compleja en una pieza clara, accesible y fácil de comprender. Para ello, se construyó un relato apoyado en ejemplos de uso y situaciones cotidianas, con simulaciones a medida que permiten visualizar la interacción con el asistente.
Rol: conceptualización creativa y redacción de guion para pieza audiovisual.